lunes, 17 de agosto de 2009

Monasterio del Puente Celestial en Manitú (por Benjamin Inn)

En el Mar de Maropin, Manitú, hay una isla en cuyo centro se alza una espiral de piedra. Los Eskatónicos han construido este monasterio para estudiar extraños fenómenos ocultos y atisbar algo de la sabiduría Vau. Dado que el planeta está fuera de los dominios de la Insquisición, los Eskatónicos son considerados como los más liberales con sus estudios, aunque relativamente sometidos a la doctrina Ortodoxa.

El propio monasterio está erigido de una forma única: en la parte más baja de la torre se encuentran las estancias de los monjes, los comedores, las zonas de ejercicio, los muelles espaciales y una pequeña pista para vehículos aéreos. Sin embargo, en la cima de la espiral se encuentran el templo, las bibliotecas y una pequeña capilla consagrada a Ven Lohji y San Horacio. Para llegar a la cima es necesario ascender 1.000 peldaños que recorren el borde en forma espiral de la torre. Hace mucho que estos peldaños fueron excavados en la roca viva y se cree que los Vau crearon las isla para el cumplimiento de una profecía. Otros murmuran que los propios Ur utilizaron hace mucho tiempo el lugar como nexo de energía planetaria y que bajo cada peldaño hay una serie de rompecabezas de creciente complejidad que, una vez resueltos en orden, conducirán a algún tipo de iluminación final.

En teoría, el acto de ascender la escalinara simboliza la búsqueda de la ascensión hacia lo sagrado, y cualquiera que acceda a la cima con un vehículo será ignorado por los Eskatónicos hasta que asciendan como es debido. El Maestre William del Puente, es el líder del monasterio. Tanto él como el Maestre Osanto controlan los numerosos aquelarres psíquicos que operan en Manitú y no son pocas las agencias de espionaje de los Mundos Conocidos que hacen paradas en el lugar para sacar algo de información. William es un hombre sabio y tranquilo, aunque hablará durante horas cuando se le hagan ciertas preguntas. Se dice que es algún tipo de profeta, o que escribe el destino de los Mundos Conocidos en sus libros.