jueves, 13 de noviembre de 2008

Sumeria (por Gerry Sarraco)

Nombre: Sumeria
Dirigente: El Triunvirato
Catedral: Herética
Ágora: El Dédalo
Guarnición: 5
Capital: Súmer
Saltos: 4
Mundos adyacentes: Hira
Sist. solar: Surtur 1, Maya 2, Súmer 3 (Asiria, Babilonia), Tiamat 4 (Gilgamesh), Atlantis 5 (Lemuria, Mu), Helios 6 (Delfos), Ymir 7.
NT 5 (6 en algunos lugares)
Pbl. humana: 13 millones
Pbl. xenomorfa: 25 millones
Recursos: Productos agrícolas
Exportaciones: Productos agrícolas y medicamentos
Descripción: Un vasto desierto con varias regiones fértiles situadas cerca de los ríos, los lagos y el pequeño océano del planeta. Algunas terraformaciones han permitido la explotación de nuevas tierras.

En 2222, la nave generacional Vesta, con una tripulación en hibernación criogénica, comenzó un largo viaje hacia el vacío espacial con la esperanza de ecnontrar un nuevo mundo para colonizar. Se añadieron numerosos embriones prefertilizados para acelerar el proceso poblacional de la colonia. La nave se deslizó lentamente por el espacio, ignorante de lo que le aguardaba...

En 2257 el Vesta se cruzó con un cometa cuya estela de aceleración le permitió viajar a mayor velocidad. En 2265 la nave arribó a un sistema solar que aún es desconocido en nuestros días. Poco a poco se acercó a un portal de salto que flotaba en el sistema y una parte de la tripulación fue reanimada por el ordenador de a bordo. Los recién despertados se toparon así con la evidencia material de que existía en el universo una especie inteligente no humana, lo que les impulsó a acercar la nave aún más. El portal se activó misteriosamente y atrajo al Vesta, que poco después apareció en un espacio totalmente nuevo.

La tripulación padeció una extraña sensación durante el salto (lo que otros llamarían Efecto Sathra), pero sin más consecuencias. Llegaron a un sistema con dos soles (uno azul y otro rojo), siete planetas y cinco lunas. La nave puso rumbo al sistema. Pasó la mayoría del año 2265 en la tarea de aproximación a los planetas centrales del sistema. Comprobaron que el cuarto y quinto planeta se parecían mucho a la Tierra, y siguieron rumbo hacia el tercero. Cuando el Vesta estuvo en órbita, el resto de la tripulación fue reanimada.

Todos se pusieron inmediatamente manos a la obra en el estudio de este nuevo mundo, felices de que la gravedad y la atmósfera fueran semejantes a las de la Tierra. Pero lo que maravilló a la población fue el descubrimiento de vida inteligente : ¡el ser humano ya no estaba solo!

Fueron enviados exploradores para encontrar un enclave favorable en los aledaños de un río. Por fin la colonía iba a poder fundarse.

Ignorantes de cómo tratar con los xenomorfos autóctonos, los colonos decidieron retrasar al máximo el primer contacto, prefiriendo esperar a la construcción de una plaza fuerte en la superficie del planeta. Algunos experimentos revelaron que el planeta podía albergar fauna terrestre y que podría iniciarse un programa agrícola. Para mayor satisfacción de los colonos, la propia fauna local era compatible con la fisiología humana y al menos dos plantas permitieron rápidos avances en la investigación médica.

En menos de un año, la colonia se consolidó satisfactoriamente con vistas a la expansión. Aunque el planeta se paecía a la tierra y su fauna no era un problema, los colonos procedieron a una ligera terraformación con el fin de transformar el desierto en extensiones fértiles. Llamaron a esa región Súmer, en honor a la antigua civilización mesopotámica de su mundo natal. Finalmente, los útimos embriones en hibernación fueron descongelados y colocados en matrices artificiales para permitir un crecimiento acelerado.

En 3029 se estableció el primer contacto con la raza autóctona. Estos xenomorfos, que se hacían llamar Meyloi (pronunciado Mai-loi), se revelaron amistosos y en menos de un año se firmó u tratado oficial que aseguraba la cooperación entre las dos especies. Así comenzó la era conocida como « la Edad del Elíseo » : los Meyloi ya conocían muchos avances en el campo de la medicina y la ingeniería aerospacial (hasta el punto de construir naves espaciales primitivas), y a pesar de ello, tras la firma del tratado, los humanos accedieron a ayudarles. De este modo, las tierras que rodeaban las ciudades Meyloi fueron terraformadas con el fin de permitir su desarrollo, al tiempo que los Meyloi ayudaron a los humanos a adaptar la fauna local de acuerdo con sus necesidades médicas y nutricionales.

En 3291, los Sumerios (así se llamaron a sí mismos los colonos) decidieron que había llegado el momento de extenderse más allá de Súmer. Los humanos, que vivían en armonía con los Meyloi, no quisieron sobrepoblar el planeta, auqnue eso hubiese sido difícil ya que gran parte de las tierras de Súmer eran inutilizables. En esa época, los colonos empezaron a extenderse hacia las dos lunas de Súmer, consideradas habitables tras las observaciones científicas. Se lanzó una sonda hacia la Tierra (suponiendo su orientación, anunciando la existencia de Súmer.

Hacia 3550, Asiria y Babilonia fueron colonizadas al tiempo que ya se hacían planes para extenderse hacia Maya y Tiamat. Maya estaba recuierta de una jungla tropical, mientras que Tiamat presentaba las mismas extensiones desérticas que Súmer. En cuanto a Gilgamesh, la luna de Tiamat, no se trataba más que de un enorme pedrusco flotante, lo que no impidió que algunos colonos tratarn de acondicionar ciertas regiones. Los Meyloi, cuya cultura se había adaptado a los avances tecnológicos obtenidos gracias a los humanos, también decidieron expandirse por el espacio y pronto siguieron a los humanos hacia Maya y Tiamat.

A lo largo de los siguientes 300 a 400 años, la humanidad se extendió hacia otras lunas y planetas, a excepción de Surtur, sobre la cual la terraformación se había revelado imposible. Una base en la luna de Delfos permitió convertir el gas de la gigante Helios en energía rentable. Debido a la expansión colonial, la investigación militar se vio limitada, no permitiendo más que el desarrollo de un escaso armamento avanzado y ciertas armaduras defensivas. En la actualidad, las armas de fuego aún son los medios de defensa más habituales, si bien los Meyloi han descubierto una técnica que permite la fabricación de armas láser (véase secretos ).

Los estudios del portal comenzaron alrededor del año 4000, pero los sumerios fueron incapaces de comprender cómo pudo el Vesta atravesarlo y viajar a través del espacio. En definitiva, los científicos no sabían cómo reactivar el portal. Cuando el portal se activó solo y dio paso a una nave desconocida, el equipo de investigación quedó impresionado. Desde los Mundos Conocidos, una explorador imperial de clase Lekaf hacía su aparición, probando una llave de salto que había sido descubierta recientemente en Hira. Los imperiales quedaron aturdidos ante el descubrimiento de un antiguo mundo perdido, habitado por humanos para quienes la Diáspora, el Profeta, la Segunda república y todo lo demás no significaban nada. Los sumerios se felicitaron por cruzarse con hermanos de la misma especie, aunque el entusiasmo se vio atenuado ante el comportamiento de los otros, que no comprendían cómo era posible que los sumerios y los Meyloi pudiesen vivir en pie de igualdad.

Los pilotos imperiales permanecieron dos meses en el sistema, antes de regresar a Hira y rehacer el peligroso camino hasta Byzantium Secundus. Antes de despegar, prometieron informar al Emperador en persona y propusieron el envío de una embajada en vistas de futuras negociaciones.

Conflictos actuales

Los sumerios están anodadados por lo que han aprendido de los exploradores de Alexius. Algunos se alegran de este encuentro, pero otros temen una invasión del Imperio. Otros están preocupados por los prejuicios humanos de los Mundos Conocidos hacia los xenomorfos. El Triunvirato que gobierna Sumeria no tiene una actitud unitaria en este sentido. Lo único de lo que están seguros es que que el pacto con los Meyloi no se romperá jamás, pase lo que pase.

Por precaución, la flota espacial sumeria ha sido mobilizada y un destacamento permanente monta guardia en los aledaños del portal a la espera de la llegada de los representantes del Emperador Alexius. ¿Se tratará de una embajada diplomática o de una flota de guerra ? Los sumerios aguardan la respuesta con nerviosismo.

Por otra parte, Alexius hace lo posible por que este descubrimiento permaneca en secreto antes de que una de las Casas Nobles se decida a lanzar una nueva conquista sangrienta. El Emperador desea integrar Sumeria en los Mundos Conocidos de la forma más pacífica posible para consolidar su poder en esta apartada zona del espacio humano. Pero hay un problema : los sumerios no conocen las enseñanzas de la Iglesia Universal, convirtiéndose por ello en herejes, y esto es lo único que hace dudar a Alexius en sus propósitos. Hasta el momento, únicamente un reducido grupo de fieles, incluidos algunos Caballeros Errantes, han sido informados acerca de Sumeria, y trabajan con el fin de aunar la mayor cantidad de datos posible sobre el sistema y sus habitantes.

Secretos

Los Meyloi han descubierto hace poco una técnica que les permite concentrar la luz gracias a unos cristales diseminados en un amplia área en Súmer, lo que ha permitido la producción de un armamento de tipo láser. Los prototipos, repartidos a gran escala, se han revelado eficaces y algunas de estas armas se han montado en los cazas espaciales que están a punto de salir de fábrica.

No obstante, la gran mayoría de los sumerios desconoce la existencia de klas ruinas escubiertas en Gilgamesh y Delfos. Ciertos artefactos hallados en las dos lunas están siendo analizados. Al menos dos de ellos se parecen mucho a lo que los habitantes de los Mundos Conocidos llamarían « llaves de salto ». De confirmarse esto, los sumerios habrían obtenido el medio de viajar más allá del sistema solar, y quizá adentrarse en el espacio desconocido para los Mundos Conocidos.